Buscar por categoria

martes, 8 de noviembre de 2011

Sé Feliz y que no duela


Y no olvides nunca que no todo lo que has visto es realmente lo que hay para ver, esta vida aun te oculta cosas, o más bien tu egoísmo lo hace.

Alguna vez sentirás que el hambre te susurra en el estomago, y que sin remedio deberás imaginar que solo es música, música que duele pero que hay que disfrutar porque nadie, como tú lo has hecho, te ayudara.

El cielo, corazón, nadie lo ha comprado, pero al menos debes creer en el amor, ya que será lo único parecido a la felicidad.

Un día cuando de llorar te canses, cuando de reír te duela la cara, cuando de ignorar te lastimes la conciencia, un día cuando pienses que sin razonar puedas crear algo fabuloso basándote en lo material, sin un solo rasgo de divinidad o bondad, sin expresar compasión alguna y sin regalarle al viento ni una confesión. Será el momento entonces de abrir el pecho, cerrar la mente y entregar el alma. Veras que el cielo se abrirá cesando la tormenta, iluminando tu ser, doblegando las apuestas por vos y haciendo enterar a todos que renace un cuerpo, que ahora ve todo, que ahora siente hasta el dolor ajeno, que razona antes de pensar, que ignora solo el mal, que crea fabulosos sueños dando lugar a nuevas motivaciones y eso, solo eso, te dará motivos para sentirte libre.

Y no olvides nunca mirar a tu alrededor y ver que no estas solo, alguien puede querer abrazarte y tomar tus pensamientos más claros, porque no todos sabemos el camino y es por eso que debemos atender a quien nos quiere amar, cuidar, consolar o simplemente escuchar, Es ahí donde comienza la vida a ser vivida para dejar la supervivencia.


Luego de escribir ésto, que hasta el momento no era mas que un sentimiento volcado en un papel como desahogo, sucedió algo tan maravilloso como inesperado que puso a prueba mi ser obligándome a demostrar mis mas profundos sentimientos; debí enfrentarme a tres niños hambrientos y deseosos de encontrar en mi un amigo, un compañero que por un rato los hiciera felices sin pedir nada a cambio y sin hacerles sentir que llegar a ser feliz algunas veces duele, cuando se acercaron les hice ver que no es delito pedir cuando no se tiene y que basta con tener el corazón abierto y la conciencia tranquila, llenos de esperanza y seguros de nosotros mismos, sonriendo cuando el sol nos quema y cantando alegremente cuando la lluvia nos acaricia; entendieron que nunca se escapa un sueño, por mas lejos que parezca, porque todo lo que hacemos día a día es por él. Como ven finalmente esos tres angelitos encontraron todo lo que buscaban y algo mas; juntos entendimos que aun hay gente que quiere un mundo mejor y mas justo…

Parece que éste mundo no ha guardado un lugar seguro para vos”
Escrito en Río Grande – Tierra del Fuego a orillas del Mar” 16/10/2005